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28 mayo 2018

El Viaje de la Semana : Quito (Ecuador)






QUITO  //  ECUADOR



Un entrañable carácter andino y una hermosa arquitectura urdida de restos incaicos y sabiduría colonial. Y ello por no hablar de la gracia mestiza de sus gentes, de su cielo en primavera perpetua y de la rica historia que conserva tatuada en cada esquina. Puede que fuera todo esto lo que impulsó a la Unesco a declarar a Quito, en 1978, la primera ciudad Patrimonio Cultural de la Humanidad, junto con la polaca Cracovia.

Fue el primer reconocimiento a esta auténtica joya a la que se conoce como la capital de la mitad del planeta y que, décadas después, también logró alzarse como finalista (aunque finalmente no lo logró) en el certamen de las Nueva Siete Ciudades Maravillas del Mundo.



Con un deslumbrante entorno natural y el casco histórico más grande, menos alterado y mejor conservado de América Latina, Quito merece ciertamente acaparar todas las miradas. Y más ahora que asiste a un despegue absoluto que llega cargado de buenas vibraciones. Lejos ya del deterioro y las altas dosis de delincuencia de otras épocas del pasado, esta ciudad es hoy mucho más que un bello enclave: una metrópoli segura, dinámica y repleta de proyección cultural.

Desparramada por las faldas del Pichincha a más de 2.800 metros de altura (lo que la convierte en la segunda capital más alta, con permiso de La Paz). Quito vive rodeada de volcanes como el Antisana, el Cotopaxi y el Cayambe. Cumbres que de tanto en tanto se enfadan y vomitan cenizas. Por debajo de ellas se vierte un centro deslumbrante, con la clásica estructura de un pueblo andaluz o extremeño o manchego. Nada menos que 320 hectáreas cuajadas de patrimonio histórico.



Su centro neurálgico, la Plaza Grande, con la Catedral y el Palacio de Gobierno, es la sede del ajetreo de turistas y locales, de los mítines electorales, de las fiestas a ritmo de cumbia… y también de las protestas cuando toca. De allí arranca la calle García Moreno, conocida como la de las Siete Cruces por la cantidad de iglesias que luce. Una de ellas destaca triunfante: la de la Compañía de Jesús, cumbre del barroco hispanoamericano, que tardó en construirse más de un siglo y para la que se emplearon más de siete toneladas de pan de oro.

Muy cerca en la Plaza de San Francisco, descansa el monasterio conocido como El Escorial de los Andes, que fue levantado sobre las ruinas de un templo inca. Y al lado se extiende La Ronda, la más popular calle del casco viejo, flanqueada de restaurantes, tiendas de artesanía y galerías de arte. Todo ello abrazado por un sube y baja de callejuelas estrechas, una sucesión de fachadas multicolores, una maravillosa muestra de casonas tradicionales con balcones enrejados y patios frescos y floridos que se adivinan tras las puertas.



Pero más allá del Quito tradicional, existe otro Quito moderno hilvanado de rascacielos, anchas avenidas y centros comerciales. Una ciudad dentro de la ciudad que concentra la efervescencia cultural, la escena alternativa, la animada vida nocturna. Es el panorama que ofrecen los barrios de las afueras, recientemente renovados, donde hierve la movida más trendy. La Mariscal es tal vez el más representativo, con la nueva Plaza Borja Yerovi donde se fusiona el arte y la cultura (festivales de cine, conciertos, presentaciones de grupos de danza..). Pero está también Guápulo, con sus tranquilos locales de música en vivo donde se da cita la bohemia; o Cumbayá, donde residen los pelucones, que es como se llama en Ecuador a la clase acomodada. Aquí hay arte por un tubo: numerosos talleres de pintores emergentes y la casa-museo de Oswaldo Guayasamín, el Picasso quiteño, que es un icono total de la identidad americana.



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25 mayo 2018

El patrimonio ferroviario del Almanzora, protagonista de la última ruta del Ciclo ‘Trenes y Minas’




Las asociaciones Amigos de la Alcazaba y Amigos del Ferrocarril han abierto el plazo de inscripción para la última de las cuatro rutas guiadas que vienen desarrollando con el título de ‘Trenes y Minas’ y que les ha llevado por hasta ahora a conocer el pasado minero de la provincia, recorriendo la historia ferroviaria de Lucainena a Aguamarga, los paisajes mineros del Levante y las Minas del Marquesado. La última de las visitas será el próximo sábado, 2 de junio, y el protagonista en este caso será el patrimonio ferroviario del Almanzora.


La salida está prevista desde la parada de autobuses de La Salle, desde donde se llegará a la barriada de Los Zoilos (Serón). El recorrido será de unos 8 kilómetros por el antiguo trazado del ferrocarril de Murcia a Granada. La guía correrá a cargo de Francisco Sánchez, Mario López y Antonio Aguilera, con la colaboración del arquitecto Rodolfo Caparrós y los Amigos del Almanzora.


Desde Amigos de la Alcazaba recuerdan que en el siglo XIX y principios del XIX la minería almeriense se convirtió en uno de los sectores más dinámicos de nuestra economía. El hierro y el plomo, principalmente de las sierras de Gádor y Almagrera, contribuyeron a transformar las vidas de los almerienses y los paisajes de nuestra tierra. La revolución minera llevó a la revolución de los transportes, con cables aéreos, embarcaderos y ferrocarriles. Las primeras líneas férreas de la provincia aparecieron con el objetivo de llevar desde Alquife, Gérgal, Beires, Bacares... los productos mineros hasta el mar. “Con la Primera Guerra Mundial y la Crisis de 1929 la minería almeriense entraría en crisis definitiva, pero como testimonio de aquel pasado nos legó un rico patrimonio industrial minero y ferroviario que merece conservarse para podamos conocerlo y disfrutarlo, de ahí el desarrollo de este ciclo”, explica su presidenta, María Teresa Pérez.




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Tercera Edición Indalo de Flores en Mojácar




Mojácar celebra este fin de semana la tercera edición de los Indalos de Mayo, con la que los vecinos de la localidad conmemoran la llegada de la primavera de la mano de su peculiar distintivo: el indalo.

Desde hoy viernes 25 y hasta el domingo 27 de mayo, Mojácar se encuentra inundada aún más de flores y música que los vecinos y visitantes pueden ir descubriendo por las calles y plazas de la localidad.

Los Indalos de las Flores está organizado por la Asociación de Comerciantes de Mojácar Pueblo, en colaboración con el Ayuntamiento de la localidad y de todos los vecinos que se esmeran especialmente en estos días para que el pueblo luzca aún más bonito y lleno de sorpresas.

Cerca de seis mil flores serán utilizadas para decorar los 9 indalos, de dos metros de altura, se han instalado en diferentes plazas de la localidad, decorados completamente de flores, tanto por los vecinos como por los visitantes y turistas que se han acercado para a descubrir y disfrutar de una Mojácar vestida de gala.

Por primera vez se instalará un Indalo de Flores en la Fuente. El resto se repartirán entre la Plaza Rey Alabez, Plaza Nueva, Plaza de la Iglesia, del Parterre, del Ayuntamiento, del Caño, de las Flores y del frontón.

Nueve plazas son las protagonistas de los Indalos de Flores que compiten por el premio al mejor Indalo de Flores 2018 que un jurado internacional será el encargado de elegir.

También por primera vez se incorpora una verbena popular de farolillos que complementa las actividades que se irán desarrollando por todo el pueblo a lo largo de estos días.

Unas fiestas, en suma, originales, que cumplen este año su tercer año consecutivo de celebración y que son la original respuesta a las “cruces de mayo” que en Mojácar toman la  forma de su milenario símbolo.

Un motivo más para visitar uno de los Pueblos más Bonitos de España que busca fórmulas para disfrutar de una manera diferente del buen clima, de las diferentes instalaciones y establecimientos de los que dispone Mojácar, destinados al tiempo libre y de ocio.






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El Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas opera 74 vuelos a Kiev con 16.430 plazas




El Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas operará entre el jueves y el próximo domingo 74 vuelos, entre salidas y llegadas, y ofertará 16.430 asientos para cubrir los desplazamientos a Kiev, sede este año de la final de la Liga de Campeones de fútbol entre el Real Madrid y el Liverpool.

El gestor aeroportuario Aena ha explicado hoy viernes en un comunicado que esta operativa incluye los vuelos regulares que habitualmente unen el aeropuerto madrileño con el de Boryspil, en Kiev, y los adicionales que se pondrán en marcha en esos días.

Entre las compañías con oferta especial para volar a la capital de Ucrania se encuentra Iberia, que opera 18 servicios adicionales con 5.000 plazas; Air Europa (5 con 930 plazas) o Vueling (4 vuelos), además de ofrecer otros cinco entre Barcelona y Kiev. El incremento de actividad previsto supone la puesta en marcha de un Plan de Acción Especial en el aeropuerto para reforzar la asistencia habitual que se ofrece a compañías aéreas y pasajeros.

El operativo estará coordinado con Enaire, la empresa del grupo Fomento que gestiona la navegación aérea en España, compañías aéreas y agentes 'handling' (asistencia en tierra), Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y Policía Municipal, Samur-Protección Civil y responsables del Real Madrid. En concreto, se refuerza la operatividad de los filtros de seguridad tanto en horarios como en número de efectivos, y de otros servicios como técnicos de operaciones y plataforma, información a pasajeros, limpieza, atención a personas con movilidad reducida o restauración.







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Barcelona para ti sola




AL SALIR EL SOL

9.00. Las grandes ciudades siempre trasnochan, y más aún si es fin de semana. Son las 9 de la mañana de un sábado cualquiera y yo camino sola por la Avenida Diagonal. Barcelona aún está estirando los últimos minutos antes de despertar del todo y sus calles todavía se están preparando para ser el escenario de una batalla campal por no compartir adoquín.

Tengo las pilas cargadas al cien por cien después de mi desayuno local de pa amb tomàquet o pan tumaca. ¿Cuál es el plan del día? Desconectar, hablar conmigo misma, reconciliarme con el mundo y que mi única compañía sea la capital catalana (que no es poco).


Sin darme cuenta, envuelta por la calma y anestesiada por el aroma a primavera, llego a mi hostal: el Yeah Barcelona Hostel, en el Carrer de Girona. Puede que elegir un alojamiento individual sea la mejor opción, pero cuando escogí este albergue de lujo tenía mis razones. Situado a 10 minutos de la Vila de Gràcia y a un poco menos de la Plaça Cinc D’oros, me parecía el punto estratégico perfecto para mi planning.



Por otro lado, también me convenció la idea de compartir habitación con otras tres chicas totalmente desconocidas, seguramente de otras nacionalidades, con las que poder socializar en alguno de mis tiempos muertos del día (que serán pocos, aviso). En la recepción ya se respira el buen ambiente. Abandono mis cosas en la consigna, y, sin pisar la habitación, me lanzo a la calle. No es momento de perder el tiempo con trámites burocráticos.

10.00. Me dispongo a bajar el Paseo de Gracia y a regalar a mis retinas un poco de belleza modernista. Primera parada voyeur: la Casa Milà, conocida popularmente como La Pedrera. Su ondulante fachada me hipnotiza durante unos minutos, ¿habrá algún arquitecto con una mente tan genial como la de Gaudí? Me pongo los auriculares y me siento protagonista de mi propia película. Y no, no necesito a nadie más, soy feliz.


Voy a caminar sin entrar en ningún meeting point turístico, tú puedes hacerlo si no los conoces, merecen la pena. De hecho, me encuentro en el meollo de uno de ellos: la Manzana de la Discordia. En ella, el espectacular trencadís de la Casa Batlló compite con la elegancia de las fachadas de la Casa Mulleras, la Casa Bonet, la Casa Amatller y la Casa Lleó i Morera. Pero esta vez voy a contemplar los colores que tiñen por fuera la Casa Batlló y me voy a ir con la intriga de saber si sus salas siguen siendo igual de mágicas que siempre.


“No existe mayor preso que el que duda entre dos puertas abiertas”, gran frase del poeta Benjamín Prado. Así me siento yo ante la pregunta de cuál es mi zona favorita de Barcelona, con el corazón dividido entre Gràcia y la Ciutat Vella. No puedo decir que sean las más bonitas, pero sí sé que paseando por sus callecitas plagadas de locales, de gente, de arte, de historias… no voy a tener ni un solo minuto para echar de menos a nadie.

El distrito de Ciutat Vella es como mi brújula, en sus puntos cardinales siempre me encuentro. Cuando pierdo el norte, pasear por el Gótico me ayuda a orientarme; al sur, la Barceloneta me atrae con su perfume salado; al oeste, me inspiran la cultura y el arte del Raval; y al este, en el barrio de Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera, el Born me hace suspirar con su esencia medieval.

DE BUENA MAÑANA

Y así, dando tumbos por la Plaza de Cataluña, sin tener muy claro hacia donde dirigirme, en busca de un lugar inspirador, acabo en la Plaza de Isidre Nonell. ¿Qué esconde? Seguro que has visto alguna vez el famoso fotomosaico del beso, al que Joan Fontcuberta bautizó como El mundo nace en cada beso. No hay casi gente a esta hora, a pesar de ser fin de semana, y la luz matutina, que se cuela entre las ramas de los árboles, le da un brillo especial. Después de analizar uno a uno los azulejos (no todos, lo confieso), y enredarme pensando en lo divino y lo humano, decido bajar de mi nube y seguir con mi ruta.


11.00. Me escapo de la plaza y la Catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia me da la bienvenida a uno de los barrios más peculiares de Barcelona: el Gótico. Sus callejuelas y su encanto medieval seducen a cualquiera. Aunque, ironías de la vida, no todos sus edificios son del estilo arquitectónico que le da el nombre. Durante la época del Novecentismo, muchos edificios fueron trasladados de otras zonas de Barcelona hasta aquí y otros fueron construidos con la estética gótica.

Un conocido ejemplo es el puente del Carrer del Bisbe, que une la Generalitat con la Casa dels Canonges, construido en 1928 y diseñado por el arquitecto Joan Rubió. Si pasamos por debajo de la fotografiada pasarela, podremos ver una calavera atravesada por una daga. Las leyendas urbanas que corren alrededor del significado de esta figura son varias: los más optimistas dicen que si cruzas de espaldas, mirando hacia la calavera, se te concede un deseo; en cambio, los agoreros creen que si la miras al cruzar por debajo del puente, tendrás mala suerte.


Misterios a un lado. Continúo paseando sin rumbo por las laberínticas calles del Call, el barrio judío de Barcelona, situado en el Gótico. Después de perderme un rato entre angostas calles adornadas con guirnaldas de luces, coquetos locales de artesanía y fachadas de piedra, llego a la Plaça Reial. Y no son ni su diseño trapezoidal ni las farolas de seis brazos diseñadas por Gaudí lo que más me gusta de esta plaza, son las palmeras. Puede parecer una banalidad, pero las ciudades con palmeras para mí tienen algo especial.


AL MEDIODÍA

12.00. Salgo a la que podríamos denominar “la arteria principal de Barcelona”: La Rambla. Formando parte de un flujo de gente que discurre caóticamente por sus adoquines, desemboco en la rotonda donde se alza el monumento a Colón. ¡Qué privilegio es tener el mar a un paso de la ciudad! Camino por el Paseo de Colón y obsequio a mis pulmones con un poco de brisa marina. A un lado tengo el Port Vell y al otro una fila de edificios que me maravillan con sus fachadas. Se cree que en uno de ellos vivió Cervantes durante su estancia en Barcelona.

Bordeando el puerto, llego hasta la Barceloneta. Una de las postales míticas de la ciudad podemos encontrarla aquí: la playa y el hotel W Barcelona como vigilante. Patea y curiosea un poco por la zona, siéntate un rato en la arena y respira, respira profundamente. Y así me quedo un rato, absorta en mis pensamientos y mirando al mar, que ha decidido vestirse color plata para conquistarme.


Antes de seguir con mi camino, hago una parada técnica en uno de los bares de moda de la Barceloneta: Makamaka Beach Burger Cafe. Parece una pequeña cabaña traída de algún paraíso surfero. Si me dijesen que estoy en un chiringuito playero de Gold Coast, en Australia, me lo creería. Me tomo un merecido refresco en su terraza. Si quieres picar algo, sus hamburguesas son explosivas, y también hay opciones veganas. Y por la noche, a eso súmale iluminación romántica, cócteles y vistas al puerto. ¡Éxito asegurado!


Pongo rumbo al Born, pasando por la imponente Estación de Francia, la primera gran estación ferroviaria monumental de la Ciudad Condal. Asómate a admirar su lujoso diseño interior, aquí que tu tren sufra un retraso parece menos dramático.

13:30. Llego a la Plaça Comercial, conocida por alojar El Born Centre de Cultura i Mèmoria, otro de los imperdibles de Ciutat Vella. En él se hospeda un yacimiento arqueológico medieval del antiguo barrio de la Ribera, que se descubrió por casualidad durante las obras de construcción de una biblioteca.

Parece que empiezo a sentir algo en el estómago, y ni son mariposas ni morriña. Justo me encuentro en el sitio idóneo para comer algo sin perder mucho tiempo. En una de las esquinas de la plaza, me recibe con los brazos abiertos König, una cadena de restaurantes de origen gerundense. Su carta hace un guiño a la gastronomía de Alemania (de hecho, könig significa rey en alemán).

Puedes elegir entre una gran lista de hamburguesas, bocadillos, platos combinados, ensaladas, salchichas alemanas y tapas. ¡Sus patatas cuatro quesos son un clásico! Y, por supuesto, también cuentan con una selección de cervezas nacionales y de importación. La terraza es tentadora, pero decido sentarme dentro. El local es luminoso y tiene un diseño minimalista a la par que original.


14.30. Con la batería a tope de nuevo, pateo hasta el Parque de la Ciutadella. Es un oasis en el centro neurálgico de la ciudad. Una chica leyendo debajo de un árbol, parejas haciendo yoga en el templete que hay enfrente de la mítica cascada del parque, gente paseando y haciendo deporte, un lago con barcas, patos y ocas… Encontrarás todo lo que esperas encontrar en un pulmón verde de este tipo. O casi todo, ¡también hay un mamut!

No sucumbo a la tentación de tumbarme en el césped y me dirijo a atravesar el Paseo de Lluís Companys, más conocido por ser ese ancho camino delimitado por palmeras y custodiado por el Arco del Triunfo. Otra de las icónicas fotografías de la Ciudad Condal.


Vuelvo a callejear por el barrio de Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera. Me distraigo descubriendo sus museos, galerías de arte, tiendas vintage, cafés y aquellos recovecos que todavía hablan de la Edad Media. Me fijo en que los nombres de algunas calles hacen referencia a oficios artesanales de aquella época. Mientras sigo con mi monólogo interior, al que sólo pueden interrumpir los acordes de 'No Divide' de Sticky Fingers, aparezco en el famoso Mercado de Santa Caterina, bastante menos turístico que La Boquería.


Pero para comprobar la verdad de dicha afirmación, cruzo la famosa Via Laietana, una de las principales avenidas de Ciutat Vella, que une el Ensanche con el Port Vell, y que a su vez es la frontera entre Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera y el Gótico, y camino en dirección al Raval.

15:30. Estoy en La Boquería, y, efectivamente, es un hervidero de gente que disfruta degustando tapas y eligiendo la macedonia más apetecible. El Raval es una gran coctelera cultural. Sus laberínticas calles no tienen nada que envidiar a las que Barcelona me ha enseñado hasta ahora. El Raval tiene un aire bohemio, tiene una forma especial de susurrarme, de tocarme la fibra sensible.



¿Que cómo puede hablarme un barrio? Pues con su arte, tanto con el street art como con sus museos. En la Plaça dels Àngels, el MACBA, aparte de ser un fabuloso museo de arte contemporáneo, se ha convertido en la meca del skateboarding barcelonés. Y su vecino, el CCCB (Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona), acoge en sus salas exposiciones, festivales, conciertos, cine, talleres… y nos ofrece unas fabulosas vistas de Barcelona desde el mirador. Aunque si observas la parte de arriba de su fachada acristalada, desde el patio interior, podrás ver reflejados los edificios y al fondo el mar.

En el caso de que te hayas dado un pequeño placer culinario poco antes de llegar al König del Born, no hayas pecado en la Boquería, tengas mucho aguante o no sigas el horario de comidas británico, aquí tienes una alternativa que ‘está bien chida’.

La Rosa del Raval es un restaurante mexicano, con una colorida decoración interior y con una pequeña terraza (hay unas cuatro mesas). Si tienes la suerte del principiante, lograrás sentarte fuera. Cerveza mexicana, ricos burritos, unos nachos con salsa casera de queso que enganchan, tacos, quesadillas, ceviche… ¡Para chuparse (literalmente) los dedos!

Sin más dilación, investigo el paradero de los populares mensajes románticos grabados con spray en latas, que se camuflan en las paredes de Barcelona como si fueran las pistas de un juego. Entonces recuerdo uno que dice “Conocerte en Oporto”. Cruzo el tablero en su busca y llego hasta la Vila de Gràcia.



POR LA TARDE

17:30. Antes de explorar al máximo cada recoveco de Gràcia, hago una parada técnica en el hostel. La habitación es luminosa, tiene un balconcito y las literas son amplias y cómodas. No me equivoqué con mi elección.

El barrio de Gràcia es un maravilloso entramado de callejuelas plagadas de restaurantes, bares, cafeterías y tiendas. El mejor plan para pasar la tarde aquí es sentarte en una terraza o en las escaleras de alguna de sus plazas, y, cerveza en mano, dejarte envolver por el ambiente. Pero yo elijo seguir curioseando.


En el Carrer de Terol, me llama la atención una cafetería donde los gatos revolotean entre las mesas y descansan en los sillones. E incluso, los más cariñosos, se dejan acariciar por los clientes. Espai DeGats es el primer cat café de Barcelona. Aquí puedes tomarte una infusión rodeado de felinos, y si te enamoras de alguno, ¡lo puedes adoptar!

19.45. De vuelta a mi habitación, en el Carrer Torrent de l’Olla, el escaparate de una pastelería me conquista con unos dulces tan instagrameables y originales como exquisitos. Si quieres darte una dosis de azúcar en condiciones, en pleno barrio de Gràcia, Sil’s Cakes es un pequeño paraíso. Tienen una amplia variedad de sabores, pero una apuesta segura son sus cookies rellenas con Nutella, la carrot cake, la cheesecake y el súper brownie.


También tienes otras fantásticas opciones como el cookie sándwich, los croissants de Nutella y oreo o ¡una esponjosa cookie rellena de brownie! Todos los productos los elaboran in situ, y si vas un sábado (el único día que cocinan salado), tendrás la suerte de probar su bacon cheese roll y su pizza roll. Advertencia: no será fácil pasar de largo sin degustar alguno de estos deliciosos pasteles americanos; y si entras, ten claro que, aparte de subirte la glucosa solo con oler, los dependientes te contagiarán la sonrisa.

NOCHE DE BOHEMIA

Puedes cenar en cualquiera de los restaurantes que hay en Gràcia, desde mexicanos como Chido One hasta sitios de tapeo como BarraVas, pasando por japoneses como Kibuka. Incluso, en el Carrer del Penedès, muy cerca de la Plaça de la Vila de Gràcia, hay un pequeño local que te sorprenderá con sus pizzas italianas caseras para llevar.


23.30. El sol ya se ha perdido en el horizonte y la noche trae con ella un poco de nostalgia, pero queda terminantemente prohibido dejarse invadir por la melancolía. Si vas a caer en la tentación de buscar un nombre en tu agenda, te gusta saltarte las normas o tu día en soledad ha llegado a su fin, hay un lugar perfecto para contarle tu aventura a quien tú quieras: El Ciclista Cocktail Bar.


Es un bar para dar algún que otro sorbo a tu gin-tonic a ritmo del tic-tac de ‘Stop the Clocks’ de L.A., lanzarse miradas de complicidad con la melodía de ‘Qué bien’ de Izal como telón de fondo, recordar momentos mientras suena ‘Allí donde solíamos gritar’ de Love of Lesbian, arreglar el mundo apoyados en una mesa que es una rueda de bicicleta y reír tanto que no se escuche el estribillo de ‘Copenhague’ de Vetusta Morla.

Y, sobre todo, para despedirse del día en una de las barras más románticas y atractivas de Barcelona. La luz tenue, la música envolvente, las copas preparadas con delicadeza, la decoración hecha con piezas recicladas de bicicletas… aquí todo funciona en perfecta sintonía.

De martes a jueves hay música indie; los viernes hacen conciertos en formatos acústicos de canciones de autor, a los que han bautizado como Microconciertos Gourmet; y los sábados los temas los pincha un DJ. Aparte de los diferentes artistas que cantan los viernes en El Ciclista, los dos chicos que están al frente del local, que son músicos y compositores, también actúan habitualmente.



Reto superado. No solo he sobrevivido 24 horas en soledad, sino que me he sentido más viva que nunca. Una vez más, Barcelona me ha acogido como si cada día me viese amanecer. Y no me cabe duda de que contigo lo hará también. ¡Merci!








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24 mayo 2018

Horrorland: el Disneyland tenebroso que abre en España, en octubre 2018



Los amantes del terror están de enhorabuena: este Halloween abrirá en el municipio de Cercs, Barcelona, el primer parque temático de terror del sur de Europa. Se trata del primer scream park de España, un concepto de ocio importado desde Estados Unidos que está especialmente dirigido a los fanáticos del horror.

Los organizadores de Horrorland utilizarán las instalaciones de la central térmica abandonada de Cercs para crear un enclave terrorífico. Eso sí, no será un parque temático permanente, sino un macroevento que durará 15 días, distribuidos entre la segunda quincena de octubre y la primera quincena de noviembre de 2018.


El scream park contará con al menos cinco casas encantadas diferentes. Otras de las atracciones anunciadas serán un escape room (los organizadores del evento, Horror Box e Insomnia, son empresas especializadas en este tipo de actividades); una zona de juegos llamada 'Cabroworld Game Zone', presidida por el famoso influencer @Cabronazi; y 'Extreme House', una atracción aun sin descripción concreta, pero que promete ser terrorífica si atendemos a su nombre.

Además de sus atracciones principales, el parque contará con dos espacios de ocio llamados 'Scare Zone' y 'Food N' Drink Zone'. El primero consistirá en un área en el que diferentes actores interactuarán con los visitantes de Horrorland. El otro espacio estará dedicado a la restauración y servicios varios.


El aforo del evento es limitado, por lo que es necesario reservar entrada con antelación a través de su página web.

 Horrorland abrirá en 2018 los días 11, 12, 13, 19, 20 26, 27 y 31 de octubre; y 1, 2, 3, 9, 10, 16 y 17 de noviembre, de 18:30h a 0:30h.

Como en la mayoría de parques temáticos, existen diferentes tipos de entrada dependiendo de a qué tipo de atracciones se quiere acceder, si se quiere ahorrar tiempo en colas, etc. Debido a las peculiaridades del emplazamiento, el transporte público no llega hasta Horrorland, por lo que los visitantes necesitarán disponer de coche particular. Eso sí, estará disponible una zona de aparcamiento gratuita.

Si bien Horrorland no está recomendado para menores de 13 años, podrán acceder a las instalaciones y las atracciones siempre que vayan acompañados de un adulto. De hecho está previsto que también los adultos tengan que dar su consentimiento en caso de que quieran permitir a los actores interactuar con ellos.


Aun queda mucho para Halloween, pero este año puedes disfrutar de una experiencia verdaderamente escalofriante en Horrorland.

 ¿Te atreverás?





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La Noche de los Mercados vuelve a levantar la persiana en Madrid y Barcelona




Los mercados madrileños y barceloneses abrirán sus puertas en un horario fuera de lo común. Vamos al mercado por la noche. Madrileños y barceloneses, preparen sus paladares, porque ya está aquí la nueva edición de La Noche de los Mercados y la Nit de Mercats.

Esta experiencia culinaria pone por todo lo alto los tradicionales y clásicos mercados tratando de reivindicar estos espacios y devolviéndoles el ambiente que se merecen. 


MADRID

Hoy jueves 24 de mayo, de 19:30 a 23:30 de la noche, los protagonistas de la velada culinaria serán simultáneamente los mercados de Las Ventas, La Paz y Antón Martín. Habrá 100 puestos distribuidos en estos tres espacios.

El evento está organizado por el vino Celeste Crianza, por lo que cada tapa presentada estará siempre maridada con este vino. 

Una velada acompañada por música y lo más especial… ¡de la mano de sumilleres estrella Michelin y profesionales de mundo del vino! Serán ellos los que pongan el ritmo, no solo en sus cocinas, sino para todo el público. Para demostrar que guardan un as bajo su delantal, y que también pueden ser lo más haciendo de DJs.

Entre ellos, el equipo de los Winedrinkers, con canciones inspiradas en el vino, y formado por Dani Landi, Luis Gutiérrez, Juanma Bellver o Federico Oldenburg, entre otros, que se encontrarán en el Mercado de Las Ventas. Mientras, en el Mercado de la Paz encontramos a David Robledo, y a María José Huertas, sumiller de La Terraza del Casino, en el Mercado de Antón Martín.


BARCELONA, 'LA NIT DE MERCATS'

La pasada edición barcelonesa reunió a más de 24.000 personas. Este año vuelve pisando fuerte con una cuidada programación musical acompañando a una exquisita oferta gastronómica, que se llevará a cabo el 26 de mayo desde las 20:00 horas hasta medianoche.

¿Dónde? 

El Mercat de Sagrada Familia y el Mercat de Santa Caterina. En esta ocasión, será la chef Ada Parellada la madrina del evento. Las tapas, además de estar maridadas con el vino Celeste, también lo estarán con cava Freixenet, ¡no podía ser menos estando en Barcelona!




La música corre a cuenta de CANADA Editorial, con actuaciones en directo de Los Ganglios, D’Valentina y los DJ set de MS Nina o Delorean, entre otros.

El acceso es libre para todo el mundo, devolviendo los clásicos mercados a su lugar, compartiendo su filosofía con todo el que quiera pasarse.






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